lunes, 24 de agosto de 2009

Bandas de concierto: una tradición nacional

Marzo último fue un mes sorprendente. Recorrí la Isla de un tirón y en cuatro días. En ese viaje por carretera, donde Cuba se me presentó como el mejor de los paisajes, tuve también la anuencia de escuchar las bandas de concierto, tan citadinas, tan tradicionales.
En nuestra nación hay varios pueblos que conservan esa institución. La cuidan con celo y es en la glorieta u otro espacio del parque de cada ciudad, a donde han emigrado las partituras de grandes de la música como Bethoveen, Verdi o Lecuona. Es el domingo la cita. El día de las retretas.

Ahora la mayoría de las bandas están conformadas por noveles artistas, aunque que hay conjuntos donde sus integrantes peinan canas, porque la Banda de Conciertos ha sido «la agrupación musical» de muchos lugares de la nación. Centenaria en algunos casos, en otros con menos años a cuestas, es actualmente una realidad en 112 ciudades del país.

Su obra llega al público sin que medien discos compactos, dispositivos digitales o la radio y la televisión. Su impacto es más cercano.

En mi periplo por Cuba, tuve la oportunidad de llegarme a Santiago, la ciudad más caribeña y sonera de la Isla. Allí, en el histórico parque Céspedes un grupo de jóvenes tocaba el criollísimo Chan Chan. Lo hacían con frescura, para que lo escuchen además en Alto Cedro y en Marcané, como decía el carismático Compay Segundo en su famosa canción. El auditorio seguro piensa que los artistas han estudiado música toda la vida, pero no, la han aprendido en solo un año en la Escuela Provincial de Bandas, y este es su concierto de graduación.

Un padre mira a la orquesta y manifiesta: «Aquel de la batería es mi hijo Carlos Rafael». Vino desde Contramaestre para verlo. Quiso presenciar el cumplimiento del viejo sueño de su muchacho: seguirle los pasos a Giraldo Piloto y Samuel Formell.

Juan Carlos Rosario Molina sabe que su crío tiene mucho que estudiar todavía. Pero ahora siente orgullo cuando pone atención a sus ejecuciones. «Él tuvo que interrumpir los estudios de preuniversitario, que casi terminaba, para matricular en la Escuela de Bandas. Sé que su vocación es la música».

Profesor universitario y amante de la sonoridad nacional, Juan Carlos ve las bandas como un «proyecto de multiplicación cultural, porque le permite a Carlos Rafael estudiar, acompañar a otros solistas y tener una motivación constante».

Todavía con el impacto de ese primer concierto público en el rostro, Carlos Rafael Rosario afirma que escogió la batería porque siempre supo que allí estaba su vocación. Le agradan la música clásica y la popular. Piensa que en su pueblo gustará el repertorio montado.

Tiene 19 años y la cabeza llena de ideas sobre cómo la orquesta puede integrarse al panorama cultural de Contramaestre. «Podemos acompañar a solistas y agrupaciones. Yo mismo tengo aparte un grupo de rock. Creo que sería muy buena idea hacer cosas clásicas entre ambos», piensa en voz alta.

En Ciego de Ávila, mientras los chicos interpretan la Damisela encantadora de Lecuona, varias cosas me impresionan en el escenario. Algunas chicas tocan instrumentos no muy comunes entre las mujeres. Osmari Carmenate, una joven de 20 años del municipio de Ciro Redondo, trató de romper esos esquemas y se decidió por la trompa.

«Te confieso que no la conocía. Cuando llegué a la escuela, la vi y me gustó. Hay otra muchacha aquí que también la toca. En la calle, al inicio, la gente me preguntaba: “Chica, ¿y ese instrumento tan raro?”. Y yo enseguida les explicaba que es muy lindo. Le tengo mucho amor. Me gustaría seguir estudiándolo».

Otra de las «notas discordantes» en escena es Yanet Arango, quien lleva la percusión en la banda junto a dos jóvenes más. Ya cumplió los 22 años, pero desde chiquita le gustaron los tambores.

«Veía a la orquesta Anacaona y me agradaba cómo tocaban. Le pongo “bomba” a la percusión, como dicen los músicos. Cuando me gradué en el pueblo me recibieron muy bien. Me apoyaron. Creo que les gustó que de mis tambores saliera música clásica, boleros, danzones.

«La primera presentación, en el Parque Martí de Ciego de Ávila, la hice con mucho nerviosismo. Pero al final todo el mundo quedó emocionado. Era el concierto de graduación y había caído tremendo aguacero, pero salió bien.

«Ahora los domingos hacemos las retretas en mi municipio, Venezuela. Me siento satisfecha, aunque sé que debo perfeccionar lo que hago. En casa estudio de tres a cuatro horas diarias. Utilizo el práctico, un soporte que me permite ejercitar sin molestar».

Al dejar a estos muchachos, una sensación me sacudía: Las bandas están cambiando el panorama sonoro de muchos lugares. Eso me agrada, porque en mi niñez, en Camajuaní, solía irme al parque con mi tía Bella, para escuchar juntas la Banda del pueblo. Allí tocaba un primo mío. Mi querida tía, al terminar los artistas siempre se les acercaba para agradecer por la música.
Casi no conocíamos a los autores de aquellas piezas, pero era magnífico escucharlos los domingos, cerca de las seis de la tarde. Entonces, Bella siempre decía: «Ojalá el tren de Santa Clara no arruine la presentación». Y suspirábamos de tanta buena música.

2 comentarios:

  1. Hola Yelanys, me llamo Ginés, he leido tú artículo y se nota que amas profundamente la Música en general y a las Bandas en particular.
    Yo tengo el placer de dirigir una Banda Escuela en Águilas (Murcia,España) y sé muy bien el trabajo que se hace en estas agrupaciones y lo que cuesta conseguir cualquier cosa, instrumentos, partituras etc,por lo que te adjunto la dirección de mi página en la que cualquiera puede descargarse algunas partituras de las que yo arreglo para mis Músicos gratuitamente.
    Solo felicitarte por tus cariñosas palabras y decirte que gracias a personas como tú, las Bandas siguen funcionando y llevando la Música en directo al gran público.
    Un cariñoso saludo desde España:
    Ginés Ramírez González.
    http://sites.google.com/site/giramigoweb

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  2. Hola Yelanys, me llamo Ginés, he leido tú articulo sobre las Bandas y se nota que amas profundamente estas agrupaciones, yo tengo el honor de dirigir una Banda Escuela y se el trabajo que cuesta llevar adelante una Banda y conseguir, instrumentos ,partituras etc. por eso te adjunto la dirección de mi página por si a álguien le sirve de algo, en ella pongo todos los arreglo que hago para mis Músicos para que todo el mundo pueda descargárselos gratuitamente. Se que no es nada pero es un granito de arena que yo aporto para los Músicos de Banda.
    Y ya solo felicitarte por tus cariñosas palabras y decirte que gracias a personas como tú merece la pena seguir trabajando y llevando la Música en directo al gran público.
    Una cariñoso saludo desde Águilas (Murcia,España).
    Ginés Ramírez González.
    http://sites.google.com/site/giramigoweb

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