martes, 24 de julio de 2012

Navegando por el folclor cubano

Zeinaida Armenteros, Enrique Carballea e integrantes  de Los Hermanos Arango.


Una cuchara minúscula suena rítmicamente al chocar contra un pequeño plato. Al convite sonoro se suman el abrir y cerrar de una cafetera y la musicalidad que emana de un grupo de utensilios domésticos. Así es la apertura del DVD Los Hermanos Arango y las Estrellas del Folklor, el multipremiado material de Bis Music, presentado este viernes en La Habana.

Sus gestores han mostrado acertadamente el ambiente que bordea a las tradiciones folclóricas de la Isla, determinadas en este caso por su raíz africana. Son el guaguancó, la columbia y los cantos yoruba, arará y abakúa, las melodías que más abundan en este producto audiovisual protagonizado por los Hermanos Arango, la destacada Zenaida Armenteros, el recientemente fallecido Gregorio Hernández, conocido en los escenarios como “El goyo”; y la familia de rumberos Aspirina.

Ganador del Premio Cubadisco 2012 en los apartados de notas discográficas, música folclórica y testimonio, el CD DVD nació de la idea de Feliciano Arango y Enrique Carballea, este último además compartió la dirección general con Luis Najmías Jr.

Precisamente la importante investigadora Natalia Bolívar dedicó en sus notas al fonograma una amplia valoración sobre el hacer de estos músicos, los cuales exponen “los sagrados misterios musicales traídos por los ancestros africanos a Cuba”.

Para Bolívar se trató de crear “una enigmática atmósfera sellada en la transparencia del parche del tambor que irradia la luz de la sabiduría y a la vez celebra los poderes misteriosos que les brinda la vida”.

No falta en el disco el homenaje a la gran Merceditas Valdés y cantos sincréticos como Tierra Arará, Canto a Oshún y Canto de Palo. Asimismo, el álbum regala también una galería de fotos y un CD de audio con los siete temas interpretados en el DVD.

Feliciano Arango, líder de Hermanos Arango, señaló que el fonograma partió de sus vivencias personales y de ese ambiente folclórico que existe en su natal Guanabacoa. “Teníamos todo el caudal allí mismo, en la familia, en el pueblo. Mi abuela era muy creyente de las religiones afrocubanas. Mi papá fue abakúa y yo, aunque estudié en el Conservatorio Guillermo Tomás y estuve allí en contacto con la música clásica, tuve también en el ambiente familiar esa otra sonoridad”, explicó Feliciano a Cubasí.

Y para darle un mayor grado de autenticidad al volumen, comentó, se integraron estas estrellas del folclor cubano, las cuales relatan brevemente su historia entre la ejecución de un tema y otro.

Arango aseguró que su grupo, integrado por sus hermanos Cristina (cantante), Eugenio (percusión y voz) e Ignacio (guitarra eléctrica), siempre tuvo como línea de trabajo el respetar los cantos y los toques folclóricos, aunque para ello insertaran “nuevas armonías sobre las que hacemos algunos solos de los distintos instrumentos.

“Siempre mezclamos la música folclórica con el jazz. Somos un grupo que no utiliza la batería. Si vamos a tocar yoruba, utilizamos sus tambores. Sucede lo mismo con lo abakúa y arará. Tratamos de mantener la base rítmica de los cantos exactamente como se hace en esa música”, afirmó.

Los Hermanos Arango se presentaron por primera vez en los escenarios en 2003, aunque dos años antes ya habían grabado con el Sello Unicornio el disco Oro negro, trabajo también relacionado con el folclor.

Feliciano Arango, su director, ha tenido una experiencia interesante en el contexto sonoro de la Isla al transitar por orquestas de música popular bailable como NG La Banda; grupos de corte más jazzista como Maracas y Otra Visión, o más alternativo como Interactivo; y hasta llegar a acompañar al cantautor Pablo Milanés.
Pero es Hermanos Arango su gran proyecto, ese mismo que nos ha dejado joyas como Los Hermanos Arango y las Estrellas del Folklor.

jueves, 11 de agosto de 2011

Veneración

Quienes deseen adentrarse en la cancionística santiaguera, deben necesariamente remitirse a Veneración, el álbum triple que Bis Music produjera el pasado año y que se llevara el premio especial de la Feria Internacional Cubadisco 2011.
Los productores José Manuel García Suárez, Eddy Cardoza López y Gonzalo González lograron reunir en los Estudios Siboney de Santiago de Cuba, a solistas y agrupaciones de la ciudad, para que interpretaran obras de compositores reconocidos de esa región oriental.
Es Veneración entonces una antología de versiones que toca a la urbe cubana en un punto cardinal, en uno de los valores por los que más se distingue: su música. Acercarse al fonograma es como recibir una fina y renovada Tristeza, de Pepe Sánchez, ahora vocalizada por Los Guanches; o esa mágica interpretación de Oye mi conga, que compusiera Miguel Matamoros y que nos devuelve el Septeto Ecos del Tivolí; y acabar disfrutando del conocidísimo Cuidadito Compay gallo, de Ñico Saquito, esta vez en las voces del Septeto Sanluisero.
No se quedan fuera autores contemporáneos como Cándido Fabré, del cual el grupo Azabache ha seleccionado el tema La fórmula; Rodulfo Vaillant, de quien el Septeto Contemporáneo escogiera Fue mi reloj; o José Aquiles, que interpreta su Estampa No. 2ª Santiago
El volumen inicia una serie de proyectos fonográficos de Bis Music con la música santiaguera. 
Pero ha sido la trilogía una de las iniciativas más ambiciosas de la disquera en 2010. En 39 temas y la participación de igual número de artistas, sobresale la calidad interpretativa y una exquisita selección de las obras.
Algo para destacar también resulta que la canción grabada por cada grupo o solista forma parte de su repertorio, de ahí que son vivos reservorios de una memoria melódica que trasciende a la nación. 
Reinaldo Cedeño resume en las notas discográficas el espíritu musical de la ciudad y con ello fue merecedor del premio Cubadisco en ese apartado. Cedeño, con más de 20 años de experiencia profesional en el periodismo cultural,  afirma que ningún “santiaguero puede obviar nuestra musicalidad e historia”, y fue con tal premisa lo escribió allí.
Con presupuestos estéticos logrados y con un coherente concepto para la selección de las piezas, Veneración es una auténtica joya que muestra la universalidad de la sonoridad santiaguera. Tanto es así que se demuestra desde la décima Ciudad, de Gabriel Soler, declamadas al inicio por Luis Carbonell; hasta las pinturas utilizadas para el diseño gráfico y que pertenecen a los artistas José Julián Aguilera Vicente, Antonio Ferrer Cabello y Miguel Ángel Botalín. 
Como un “fonograma de excelencia”, que por su calidad y lo que representa constituye “aporte para la discografía nacional”, lo catalogó en la presentación del CD la musicóloga Nerys González Bello, presidenta del jurado del Premio Cubadisco. Mas, la mayor reverencia de este álbum es precisamente a una ciudad que mantiene viva en sus calles, teatros y parques, las composiciones de sus hijos más ilustres.

lunes, 1 de agosto de 2011

¿Una steel band en El Cobre?

Con un repertorio netamente de música popular bailable e incursiones en obras pe3rtenecientes a los clásicos del pentagrama universal, la Steel Band de El Cobre genera asombro entre quienes asisten a sus conciertos.
Fue en un electrizante encuentro de bandas similares propiciado por los organizadores de la 31 edición del Festival del Caribe en Santiago de Cuba –celebrado en esa ciudad a inicios de julio-, que escuché por primera vez a la singular agrupación.
En esa ocasión y utilizando como escenario al Parque Céspedes, se midieron tres grupos: las steel band Habana, la de El Cobre y una procedente de Trinidad y Tobago.
Guiada por Hermes Ramírez, músico experimentado y con más de una década como bajista de la orquesta santiaguera Chepín Choven, es hoy el grupo del oriente cubano una de las formaciones musicales que más
sobresale gracias al dominio de sus sui generi instrumentos.
“Es una de las cosas más importantes que me han sucedido en mi carrera artística, confiesa a Hermes Ramírez. Nosotros, con un instrumento desconocido aquí, hacemos la música cubana con la misma fidelidad que la sale de cualquier orquesta. Al pueblo le gusta y, si es así, es porque está bien hecha”.
Creada en la década de 1980 en el poblado donde se ubican una de las minas de cobre más añejas del continente, la steel band tuvo en el escritor e investigador Yoel James Figarola, a su principal impulsor.  Además, como asegura el colega Amado de la Rosa, contó con “la colaboración de especialistas de Trinidad y Tobago, país caribeño donde existen más de 200 bandas de ese tipo”.
Para Hermes Ramírez, el éxito de la banda está precisamente en la selección del repertorio. “Los temas los tomamos de lo que se mueve con mayor popularidad, de lo que trasciende, la música antológica, como el Ave María de Shubert, o las canciones de Benny Moré, las baladas norteamericanas, los danzones y los mambos, que no han pasado de moda.
“El secreto está en elegir muy bien la música para que no se canse el oído humano. No tocar un solo género y así siempre nuestro público estará a la expectativa de qué vendrá después”.
—Recientemente se celebró en Santiago de Cuba un encuentro de steel band como parte de las actividades del 31 Festival del Caribe. ¿Qué piensa de que en Cuba se desarrollen eventos este tipo?
-Se realizó por primera vez. Me pareció fabuloso, porque nos ha demostrado en que nivel nos encontramos los cubanos. Aprendimos de la banda trinitaria y ellos de nosotros. Se estrecharon los lazos de amistad entre ambos países”.

sábado, 30 de julio de 2011

El mandato de Bamboleo

A lo cubano y con los aires contemporáneos de nuestra sonoridad, Bamboleo desliza ¿Quién manda?, su última producción discográfica facturada por la disquera Bis Music en 2010.
En una decena de temas, el grupo liderado por el pianista Lazarito Valdés propone a los bailadores un producto que reverencia claramente a la timba, estilo que ha defendido desde la fundación del grupo en 1995.
“Este disco ha pegado desde mucho antes de salir”, afirmó Valdés en la presentación del CD. Y es cierta su afirmación. Se acabaron los guapos en La Habana, La domadora, La flor del mambo y La que manda, gozan una amplia preferencia entre los bailadores.
“Es un álbum que ha tenido muchísima aceptación, a pesar de que ha salido un poco tarde”, explicó Lazarito. “Pero la gente lo tiene y lo consume, aunque ya estamos introduciendo números de nuestro próximo disco”.
¿Quién manda? contó con la producción musical del propio Valdés, quien fue el autor de la mayoría de los títulos del CD. En ese apartado aparece solo otro compositor, Freddy Marving, con Esta es mi timba y Quiero jurarte.
El volumen, que tuvo como invitado al trompetista Alexander Abreu, exhibe un coherente trabajo de fotografía hecho por Nacho Vázquez. Así, se percibe en las instantáneas el intercambio de la orquesta con su público en lugares concurridos de La Habana.
Ricardo Monnar acopla, en un ejercicio impecable de diseño gráfico, la idea de la popularidad presentada en las fotos, y confeccionó con ingenio la portada, la contraportada y los interiores.
Con una nominación a la Feria Internacional Cubadisco 2011 en la categoría de mejor álbum de música popular bailable, ¿Quién manda? cumple esa eterna máxima de que “el bailador se sienta bien”, como aseguró Lázaro Valdés.
Para él es grato saber que aunque surjan nuevas corrientes musicales, “la gente todavía se acuerda del son, de que existe la timba y la rumba y dejan un espacio para los que hacemos este tipo de melodía”.
Piensa el pianista que el son es eterno, por eso adelanta que el nuevo disco en el que está inmerso la orquesta sigue “la misma idea del anterior y está atemperado a los conceptos de la música actual. Pues nosotros tenemos una demanda del público sobre lo que se está pegando ahora. Tendrá una proyección (de géneros) bastante amplia, desde baladas, cumbias y reguetón, entre otros estilos”.
Valdés, quien ha alternado su carrera como salsero con el jazz, confesó que constantemente está preparando temas en el género oriundo de Nueva Orleáns. “Si por mí fuera, siempre estuviera grabándolo”, señaló.
Esa dualidad le ha aportado muchísimo, como también el haber grabado el disco Boleros por Delia (Bis Music), dedicado a su abuela y en el que participaron los cantantes Omara Portuondo, Coco Freeman y Angelito Bonne; y el pianista Frank Fernández, entre otros artistas.
Bamboleo no ha estado alejado de ese y otros proyectos. Por eso siempre que se le pregunta a su director, ¿quién manda en la música popular?, suele responder que la sonoridad cubana.

martes, 19 de abril de 2011

Escuchando al Septeto Santiaguero

Una de las propuestas interesantes que la Feria Internacional Cubadisco nomina a sus codiciados premios es la del Septeto Santiaguero. Ellos contactan con Música Cubana desde Europa gracias a la comunicación electrónica. Alden González Díaz, integrante del grupo, nos expresa su satisfacción por los reconocimientos que cosecha en la Isla el disco de la agrupación Oye mi son santiaguero.
-Saludos cordiales desde la fría Europa. Nos hemos levantado con la excelente noticia de que nuestro más reciente disco ha sido nominado al premio Cubadisco 2011”, teclea Alden.
Oye mi son... fue facturado por la disquera Picap y compite en la importante categoría de música popular tradicional en un evento que reverencia precisamente al son cubano. Allí se medirá con propuestas no menos interesantes, como las de El Brujo del Tumbao y su Charanga Iré con Llegó la cubanía (El sótano de
Amanda) y María Ochoa con Si se forma el guateque... (EGREM y Estudios Siboney).
Alden, a vuelta de correo electrónico, explica que “esta nominación, que para el Septeto Santiaguero es de por sí un premio, coincide con la repercusión que ha tenido la presentación oficial del disco en
Madrid durante esta semana”. Deja entonces el artista varias direcciones de páginas web con la amplia repercusión de los músicos santiagueros en la Península. “Igualmente hay que destacar el éxito de la gira primaveral, en la que nos ha acompañado en los primeros conciertos el maestro Reinaldo Creagh. A sus 92 años, Reinaldo también participa en el disco Oye mi son santiaguero”.
En la fotografía que nos hizo llegar, tomada en un concierto en Finlandia, se describe la energía que expide la agrupación oriental acompañada del carismático Reinaldo Creagh, de quien dijo el rotativo finlandés Helsingin Sanomat el pasado 29 de marzo que “llevó al concierto un sentimiento melancólico del son original”.
Una de las referencias de las actuaciones de esta formación musical en la promoción de su álbum Oye mi son santiaguero la destaca la prensa española. Alden lo menciona: “una reseña del disco fue publicada en el periódico El Mundo -uno de los más prestigiosos de Europa-, en su edición impresa, por José Manuel Gómez, uno de los periodistas musicales más importantes de su país y autor de la Guía esencial de la salsa”.
Fundado en 1995 en Santiago de Cuba por Fernando Dewar, es sin dudas el Septeto Santiaguero uno de los grupos que lleva en su hacer lo más tradicional de nuestra música, sin olvidar poner allí un aderezo de nuestra sonoridad más contemporánea.